La conferencia recorrió la evolución tecnológica de la humanidad desde la Prehistoria hasta la actualidad, mostrando cómo la necesidad de supervivencia impulsó algunos de los mayores avances científicos y técnicos de nuestra historia. Desde las primeras herramientas de piedra hasta la revolución digital, se explicó que numerosos inventos nacieron para resolver problemas derivados de los conflictos y, posteriormente, terminaron mejorando la vida cotidiana de millones de personas.
A continuación, se analizó el extraordinario desarrollo de tecnologías como los satélites, los sistemas de posicionamiento por GPS y Galileo, las comunicaciones globales y los drones. La conferencia mostró cómo estas innovaciones, inicialmente concebidas para aplicaciones militares, forman hoy parte de la vida diaria a través de la navegación, la meteorología, la gestión de emergencias, la cartografía, la agricultura de precisión, el transporte o las telecomunicaciones. También se expusieron ejemplos recientes, como la utilización masiva de drones durante la DANA en la Comunidad Valenciana para labores de rescate, inspección y evaluación de daños.
En la parte final se profundizó en dos de las tecnologías con mayor capacidad de transformación: la inteligencia artificial y la computación cuántica. Se explicó cómo la inteligencia artificial ya está integrada en numerosos servicios cotidianos, desde las redes sociales hasta la gestión de grandes volúmenes de información, y cómo su desarrollo continuará acelerando la automatización y la toma de decisiones en múltiples sectores. Del mismo modo, se presentó la computación cuántica como el próximo gran salto tecnológico, capaz de multiplicar de forma extraordinaria la capacidad de cálculo de los sistemas actuales.
Finalmente, la conferencia invitó a reflexionar sobre la estrecha relación entre innovación, seguridad y progreso. Se defendió que muchas de las tecnologías que hoy utilizamos con total naturalidad —como Internet, el radar, el GPS o las comunicaciones por satélite— tuvieron su origen en necesidades estratégicas y militares. Al mismo tiempo, se destacó la importancia de afrontar con responsabilidad los nuevos desafíos tecnológicos, especialmente en ámbitos como la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la computación cuántica, que marcarán el equilibrio geopolítico y el desarrollo de la sociedad durante las próximas décadas